lunes, 28 de diciembre de 2015

viernes, 27 de noviembre de 2015

Historiador cubano ofrece conferencia sobre Máximo Gómez Báez





 Para disertar sobre aspectos polémicos de Máximo Gómez Báez objeto de discusión por parte de diferentes autores habló el historiador Joel Cordoví en el Centro de Estudios Martianos.

Por: Argentina Jiménez

Máximo Gómez frente a la ocupación militar norteamericana, pasividad o estrategia política, denominó  el doctor Joel Cordoví, vicepresidente del Instituto de Historia, su  disertación acerca de esta figura cimera de las guerras de independencia cubanas, sobre la cual existen diferentes criterios entre autores que investigan al respecto.
 La conferencia forma parte de las sesiones científicas  que cada mes efectúa el Grupo de Trabajo Interdisciplinario José Martí y su Visión Sobre los Estados Unidos de América a la luz del siglo XXI, auspiciado por el Centro de Estudios Martianos, en cuya sede tuvo lugar la conferencia.. 
Hay varios aspectos polémicos sobre la vida de Gómez en República Dominicana, su país natal; el Pacto del Zanjón; el encuentro con José Martí; la intervención de Estados Unidos en la guerra entre la Isla y la Metrópoli española,  y la posterior ocupación norteamericana,  procesos todos en los cuales el genial estratega militar tuvo participación y actualmente   son  objeto de análisis.
Cordoví aludió a  que lo más conocido del Generalísimo es su actuar durante los treinta años de enfrentamiento bélico entre cubanos y peninsulares –de 1868 a1898-; sin embargo, poco se conoce de su pensamiento en las etapas mencionadas, seguramente expuesto en sus innumerables escritos recopilados; hasta la fecha,  dijo, suman  7 800 los documentos de su autoría sin procesar, de ellos más de 500 acerca del período de 1899 a 1902, el de mayores opiniones contrapuestas, y agregó: “sin su estudio no es posible una visión completa de su proceder en esos años” . Menos se sabe de sus dotes literarias y acotó: escribe bien.
El doctor Cordoví contestó numerosas preguntas de los asistentes a la conferencia, la última de este año del Grupo constituido a principios de 2015  con el objetivo de valorar la visión martiana sobre los Estados Unidos de América mediante acciones que revelen su vigencia como arma ideológica para enfrentar los desafíos de la guerra de pensamiento que se hace a Cuba  en la actualidad. El ciclo continuará en marzo del próximo año.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Una historia para recordar



Angel


                                          Pedrito                                                                          Rogito

Por: Argentina Jiménez                                                                                            

La fecha del 8 de noviembre de 1958 quedó inscrita en    la   historia de Cuba, y en especial de la capital,* como una página heroica en la lucha por la libertad de la Patria. En Goicuría y O´Farrill, Víbora, cuatro jóvenes del Movimiento 26 de Julio, encabezados Machaco Ameijeiras, jefe provincial de Acción y Sabotaje en La Habana, y entre ellos una mujer embarazada**, enfrentaron a una fuerza policíaca superior en número y armamento y solo pudieron vencerlos al quedarse sin parque.
 El amanecer de aquel sábado presagiaba un día hermoso. Fresco. El cielo, azul intenso. Mas, la belleza no traía aparejada la alegría. Temprano, corrió la noticia de boca en boca. En la madrugada hubo un combate*** entre la  policía y tres jóvenes, que murieron en él. ¡Mentira! Hasta el balcón en el segundo piso de Goicuría 523 los llevaron vivos los agresores y exhibieron como trofeos, tras  cerciorarse de no correr peligro y poder entrar al apartamento 5. Una adolescente los vio desde la ventana de su casa, en un edificio enfrente.
  Los bajaron a empujones, golpeándolos con furia, y
condujeron a un lugar tenebroso, que quedó teñido de rojo y restos de partes de cuerpos humanos, arrancados a ellos por esbirros con bárbaras torturas y bajo improperios y las miradas de sus jefes, satisfechos por haber atrapado las tan buscadas y ansiadas presas.
 Seguramente se asombraron de lo corajudos de sus  prisioneros, pues no cesaron de defenderse con los puños o como pudieron, llamarlos como  lo que eran: asesinos, cobardes, y gritarles viva la Revolución, mientras les quedó un hálito de vida.
 Un mes y veintidós días después, los verdugos de Ángel –Machaco-, Ameijeiras Delgado, Rogelio Perea Suárez –Rogito- y Pedro Gutiérrez Hernández - Pedrito-, tampoco pudieron disfrutar de aquel jueves primero de enero de 1959, de cielo azul intenso, fresco, luminoso, porque escabulléndose en la oscuridad de la madrugada huyeron como ratas.
 El sonido de los pasos firmes del pueblo en Revolución lo escuchaban muy cerca y, atemorizados, salieron  a la desbandada… los que tuvieron la  oportunidad. Atrás dejaron a los fieles matones y torturadores, ejecutores de sus  crímenes, a muchos de los cuales la justicia revolucionaria les cobró las atrocidades cometidas.
 La belleza de ese primer día del nuevo año sí trajo aparejada la  alegría… y  también la libertad y dignidad, disfrutada desde su pedestal por los mártires sagrados de la Patria, por la cual ofrendaron sus vidas, y a partir de entonces por el pueblo cubano.
                                   
* El 8 de noviembre es el Día de la Clandestinidad en La Habana, en homenaje a los luchadores contra la tiranía de Fulgencio Batista, caídos en el territorio. **Norma Porras Reyes, herida,detenida, juzgada y presa hasta el 1 de enero de 1959. *** Considerado el combate  más intenso de la clandestinidad.
                             

                                                                       
    


Impactado el mundo




El mundo ha quedado impactado por la destreza con la que los aviones rusos lanzan bombas y misiles de alta precisión contra los extremistas sirios. El portal 'The National Interest' trató de entender las causas de este asombro.

Desde el comienzo de la operación aérea rusa en Siria, los medios internacionales se han centrado en las avanzadas armas de Rusia, como los misiles de crucero o bombas guiadas por láser o satélite.

"Algunos se han preguntado sobre cuántas bombas inteligentes ha utilizado Rusia y puede utilizar aún. Pero el tono general es de impacto y asombro por las capacidades rusas", escribe el medio estadounidense dedicado a asuntos internacionales.

El portal señala que Rusia es un antiguo superpoder que tiene un historial y habilidades enormes para diseñar armas avanzadas. Por ejemplo, el tanque ruso T-34 desmoralizó al Ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial.

Los misiles antitanque y antiaéreos soviéticos sorprendieron a las fuerzas israelíes en 1973 y a las fuerzas estadounidenses en Vietnam.

Hoy en día los tanques rusos están dotados de sistemas avanzados de protección activa contra misiles antitanque.

Los críticos además se preguntan si los cazas rusos Su-30 se impondrían a los mejores aviones estadounidenses, sostiene 'The National Interest'.

"Rusia no es un país del tercer mundo de poca monta al borde del colapso o con un ejército de pacotilla, sino que se trata de la tercera nación del planeta en gastos militares", subraya el medio. 

"¿Con los desembolses en sus Fuerzas Armadas valuados en miles de millones, no deberían ser las expectativas sobre el valor militar de Rusia un poco más altas?", agregó.

'The National interest' recuerda que "Rusia es un gran poder militar y debe ser tratado como tal".



viernes, 16 de octubre de 2015

La historia me absolverá, documento de absoluta prioridad



                
 El 16 de octubre de 1953, el doctor Fidel Castro Ruz, en su condición de abogado, asumió su propia defensa al ser juzgado por el asalto al cuartel Moncada. Su  alegato de ese momento que este año cumple 62 años, devendría documento histórico para la posteridad

Por: Argentina Jiménez                                                                       
                                                        
                                                            Un principio justo desde el fondo de una
                                                             cueva puede más que un ejército.
                                                                                                              José Martí
   Aunque los manuscritos originales donde plasmó Fidel Castro Ruz su discurso de  combate y denuncia pronunciado el 16 de octubre de 1953, conocido posteriormente  como La historia me absolverá,  desaparecieron de la celda donde se encontraba antes del juicio por el asalto al Moncada; su privilegiada memoria  salvó el contenido para la posteridad.
   Primero, inició la reconstrucción  en los salones del pabellón que servía de hospital en el Reclusorio para hombres de Isla de Pinos –hoy Isla de la Juventud, en el occidente de Cuba-, donde cumplía  quince años de cárcel, y posteriormente terminó la tarea, en secreto, en  la celda donde fue confinado en solitario, en febrero de 1954.
   Por dos vías  el jefe de la Revolución hizo salir el programa revolucionario de los moncadistas –combatientes del asalto al cuartel Moncada-, de la instalación penitenciaria: en líneas escritas con zumo de limón entre los renglones en cartas a familiares o amigos,  que a simple vista no se veían y por efecto del calor aparecían, y también llenando con letras minúsculas hojas de papel cebolla que doblada bien e  introducía en cajas de fósforos y hacía llegar a otros compañeros presos, quienes las entregaban a familiares o amigos cuando los visitaban en la cárcel.
   Con tal acuciosidad  llevaron  a cabo esa labor  Fidel y sus colaboradores que el proyecto de hacer público el discurso, anunciado a Melba  Hernández Rodríguez del Rey  -Heroína del Moncada. Fallecida- en carta del líder revolucionario el 12 de mayo de 1954, también en escritura invisible, ya había salido completo de la prisión a mediados de junio.
   En Jovellar 107, uno de los sitios de la capital vinculados a los preparativos del Moncada y vivienda de  Melba, ella  y su padre, Manuel,  pacientemente y auxiliándose de una lupa, lograron  “descompactar” muchos de los fragmentos de La historia me absolverá, pasarlos  a máquina,  y componerlos.
   De las vicisitudes afrontadas por quienes tuvieron la tarea de preparar el texto para la imprenta, búsqueda de fondos para los gastos y la impresión,  en medio de la persecución y represión de la tiranía de Fulgencio Batista, son elocuentes las siguientes palabras de la también Heroína del Moncada –fallecida- Haydée Santamaría:
   “La fuimos conociendo poco a poco. Unas veces nos llegaba  no la página que correspondía, sino la última, otras veces la primera: y tuvimos que irla coordinando y haciendo.
   “(...) cuando ya la teníamos no teníamos cómo repartirla, ni teníamos máquina, ni un ´quilo` (centavo)”,  y relata cómo  Gustavo Ameijeiras Delgado  alquiló un carro e “inventando” para obtener la gasolina requerida, la llevó hasta Oriente junto con su hermano Ángel –Machaco-,  ambos miembros del Movimiento 26 de Julio y después mártires de la Revolución.
  En aquellos momentos cuando el gobierno  quería silenciar los hechos y ocultar lo ocurrido en los sucesos del 26 de julio, resultaba necesario divulgar el alegato de autodefensa  de Fidel, por su decisiva importancia para que el pueblo lo conociera. Como él mismo explicó, su discurso contenía “el programa y la ideología nuestra sin lo cual no es posible pensar en nada grande”.
  Al respecto planteaba:“(...) La tarea nuestra de inmediato es movilizar a nuestro favor la opinión pública. Divulgar nuestras ideas y ganarnos el respaldo de las masas del pueblo. Nuestro programa revolucionario es el más completo, nuestra línea es la más clara, nuestra historia la más sacrificada: tenemos derecho a ganarnos la fe del pueblo...”.
  En octubre de 1954  ya se habían logrado imprimir  varias decenas de miles  de ejemplares que, con iguales riesgos y contratiempos,  fueron distribuidos en todo el país. La propaganda necesaria llegaba así al pueblo sin el cual, como afirmó Fidel, “no hay revolución  posible”.
       La trascendencia y el valor histórico de ese documento radican en “su múltiple condición de acta de denuncia de la barbarie criminal del régimen batistiano, alegato de justificación de la resistencia activa y la lucha frontal contra el ilegítimo y opresivo gobierno de facto, y razonada exposición de los males de la sociedad cubana de la época y del contenido revolucionario del programa de acción propuesto por los moncadistas para combatir esos males”.*
  El manifiesto  “representaba el conjunto de reivindicaciones políticas, sociales y económicas más avanzadas que pudieran aglutinar a los más amplios sectores de las clases explotadas de la sociedad cubana, incluidas extensas capas de la pequeña burguesía urbana y rural. Se trataba de un programa democrático y popular, con un profundo contenido antiimperialista y de liberación nacional, que conformaba de manera consciente una base a partir de la cual podía emprenderse la transformación socialista del proceso” **.
   Superado con creces el programa del Moncada, sesenta y dos años después nuestro pueblo brinda solidaridad a otros pueblos hermanos que padecen  males como los que llevaron a la Generación del Centenario –grupo de jóvenes que asaltó los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes- a dar la clarinada del 26 de Julio de 1953, momento que constituyó un viraje en las luchas del pueblo cubano por su definitiva independencia.

·         
·         *  y ** Las citas corresponden a la Introducción a la edición anotada de La historia me absolverá. 1993.

sábado, 5 de septiembre de 2015

El poder de veto y el viejo país



Por: Rafael Correa


Después de más de ocho años de estabilidad y progreso, especialmente nuestros jóvenes tienden a olvidar lo que era el viejo país: un Ecuador sin proyecto nacional, inmovilizado por los grupos fácticos con poder de veto, desde la supuesta izquierda radical y siempre violenta, hasta la derecha bancaria, pasando por supuestos  gremios empresariales.
No importaba quién ganara en las elecciones y cuál programa fuese votado en las urnas. Frente al fraccionamiento del poder,  “ellos” decidían qué era lo que se podía hacer o no.
¿Cómo se ‘procesaban’ estos conflictos? Con la  entrega de nuestros colegios al MPD, de la educación bilingüe a Pachakutik y Conaie, Banco Central y Superintendencia a ciertos grandes bancos, permitiendo a  los medios de comunicación su impunidad y privilegios,  con ministros impuestos por  las cámaras de producción. En definitiva, el reparto de la Patria cual botín entre piratas.
Así se  generaba un ‘statu quo’ que complacía a todos estos poderes fácticos, pero que tenía al país entre los más atrasados de América Latina. Esta perversa situación fue pulverizada por  la Revolución Ciudadana, irrumpiendo con un proyecto nacional con inmenso apoyo popular, y que los de siempre  llaman “autoritarismo” y “concentración de poderes”.
El cambio de las relaciones de poder en favor de las grandes mayorías y en detrimento de pocos pero poderosos grupos es lo que mejor define a nuestra Revolución. Se trata de  la transformación de un estado aparente, representando tan solo los intereses de ciertos sectores, en un estado integral, representando el bien común, la razón de ser de la autoridad política.
Aprovechando un año difícil y la restauración conservadora a nivel regional y mundial, estas fuerzas derrotadas una y otra vez en las urnas quieren reconstituirse. Saben que no podrán gobernar porque son absolutamente disímiles y fraccionadas, pero quieren recuperar su poder de veto. Esa es la explicación de las últimas marchas y  “demostraciones” de fuerza.
Estamos ante un desafío como el 30S. Ahora o nunca el Ecuador da un salto cualitativo hacia una verdadera democracia, hacia un verdadero estado de derecho, donde ningún grupo, por importante que se crea, pueda imponer su agenda política si no ha ganado en las urnas. De fracasar en esta prueba, el país volverá a ser rehén eterno de los grupos que no proponen, tan solo imponen.
La amoralidad de ciertos actores niega hasta lo evidente. Las protestas estuvieron llenas de violencia, y graves delitos, incluidos secuestros, torturas  y tentativas de asesinatos. Hoy nuevamente intentan la “justicia del tumulto”, es decir, con marchas y acciones de fuerza, dejar los graves delitos cometidos sin sanción ni responsabilidades.
Si queremos seguir adelante como país, nadie puede estar por encima de la ley. Esta es una prueba decisiva de la fortaleza de las instituciones de la Patria.
Este es un gobierno fuerte, sabremos resistir, pero es un error pensar que se trata de nombres o personas. El problema de fondo es el poder perdido por los grupos de siempre, así usen poncho o corbata ejecutiva.
El dilema es  volver al viejo país del poder de veto, o seguir gobernando en función del bien común, siempre con la opción preferencial por los más pobres


Artículo publicado en El Telégrafo, 29 agosto 2015 

lunes, 3 de agosto de 2015

Aniversario 55 de la FMC: Haydée Santamaría, ejemplo de la mujer cubana




Por: Argentina Jiménez 
La felicidad se halla en el secreto de ser útil, solía afirmar Haydée Santamaría Cuadrado, protagonista de la última etapa de lucha por la independencia en Cuba, y de un hecho excepcional que devino inicio de la fase final en ese combate, el asalto al Moncada, quien figura por derecho ganado con trabajo revolucionario, dolor y sufrimiento infinitos, en la lista de mujeres heroicas de Cuba.
Útil fue su servicio a la causa desde que con el golpe de Estado de Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952,  percibió que “lo más importante era no admitir aquello que se nos había impuesto” y abrazó las ideas martianas, junto con su amado y entrañable hermano Abel, con quien compartió inquietudes y quehacer político.  La influencia causada en ella por Fidel Castro Ruz fue tal, que desde el momento de conocerlo le profesó una confianza ilimitada y comprendió que con él “todo empezó a hacerse posible”.
Acudió al asalto del Moncada el 26 de julio de 1953 como “enfermera” en el grupo que designaron para apoyar el ataque desde el hospital Saturnino Lora, bajo la dirección de Abel.

Al fracasar la acción, fue detenida y cumplió prisión. Cuando salió continuó la lucha en la clandestinidad. Una de las tareas desarrolladas fue tomar parte en la divulgación del alegato de Fidel cuando el juicio a él celebrado  por los hechos del Moncada, conocido como La historia me absolverá.
En un relato aparecido en la revista Bohemia en julio de 1962, diría: “Fui al Moncada con las personas que más amaba. Allí estaban Abel, Boris (Luis Santa Coloma), su novio; Melba (Hernández), la otra mujer participante de los hechos, y estaba Fidel…” Y agregó que pensaba: “en Fidel que tenía que estar vivo para hacer la revolución”.
Integró la dirección del Movimiento 26 de Julio, al efectuarse su reunión constitutiva, a la salida de los moncadistas de la cárcel, en 1955, y sobresalió como  combatiente clandestina y guerrillera en la Sierra Maestra.
 Su expresión de que ser comunista significa tener una actitud ante la vida, lo demostró con creces, y por méritos suficientes fue elegida miembro del primer Comité del Central del Partido Comunista de Cuba.   De un valor inmenso, combativa, desestimaba hablar de sí misma, pero gustaba del debate y la polémica. 
Amante de la naturaleza, del sol y las palmas de su país,  fue tan profundo el impacto causado en ella por la desaparición del Che, que en una carta que le escribiera después de asesinado, pone de manifiesto su exquisita sensibilidad y calidad humana: “Cómo decirte que nunca había llorado tanto desde la noche en que mataron a Frank (País), y eso que esta vez no lo creía”.
 Yeyé, como la llamaban sus allegados, permanece en  la memoria de los cubanos como ejemplo de la tradición de lucha de la mujer cubana. En el aniversario 55 de la Federación de Mujeres Cubanas -23 de agosto- recordarla es rendirle merecido homenaje.